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FANFICTIONS
Muy intronspectivo.
Especialmente dedicado a Kasumi y el Dr. Tofu.
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DOJO
TENDO
Los
primeros rayos del sol de la mañana entraron por la
ventana. Kasumi despertó, su mente estaba en blanco
pero rápidamente recordó y sonrió tiernamente -Si... hoy es
el día- murmuró suavemente.
No
había sido algo fácil, ni para ella ni para él. Kasumi
siempre había sentido algo especial por él, sencillamente le
encantaba, era alguien que siempre la hacía sonreír, era algo
distraído, pero ella lo sentía, era el hombre con el que
ella deseaba estar y a partir de este día, sería para el
resto de su vida.
Todos
en el dojou estaban apresurados, era el día de la boda del
Kasumi y el Dr. Tofu y todo debía estar en perfecto orden. La
mamá del doctor estaba atenta a los preparativos: la cocina,
la recepción para los invitados, etc... Nabiki por su parte
ayudaba a Kasumi a preparar su ajuar de novia. Soun
había salido desde muy temprano, era una fecha muy especial y
quería compartirla con su querida esposa. Genma y Nodoka
habían partido ya hacía una semana a visitar unos parientes
en una ciudad cercana, pero ya iban de regreso al dojou.
Akane
había terminado de cambiarse cuando escuchó tocar la puerta
de su habitación.
-Pase- dijo ella. Ranma empujó suavemente la puerta
-Ranma!!!- exclamó sorprendida al verlo - sucede algo???-
-hmmm... - murmuró Ranma recostado a la puerta cerrada y
mirando al piso -Hay mucha conmoción en el dojou por lo de
Kasumi y el Dr. Tofu....-
- Si...- sonrió dulcemente Akane -es el primer matrimonio de
una Tendo, es algo especial...-
- y... tu?...- dijo Ranma cruzando nerviosamente sus dedos sin
atreverse a mirarla -... cómo te sientes?-
-Ohhh Ranma- sonrió Akane -eso fue hace mucho tiempo, además
siempre lo supe... me siento muy feliz por ellos-.
En
esas P-chan asomó la cabeza de entre las sábanas de la cama
de Akane.
-P-chan!!!- exclamó ella mientras abría sus brazos invitando
al cerdito a saltar.
-Qué hace ese cerdo aquí???- gritó Ranma enojado, apretando
los puños y viendo como el cerdito aterrizaba en los pechos
de su prometida.
-Ranma, ya te he dicho miles de veces que te prohíbo que
molestes a P-chan!!!!- exclamó Akane y abrazó el cerdito
fuertemente y dándole un beso en la nariz -en serio, no
entiendo como puedes sentir celos de un animalito... - y
volteó a mirarlo pero Ranma ya se había ido de la
habitación.
Akane
suspiró fuertemente y cargando el cerdito hacia arriba dijo
-Sabes P-chan, estoy muy feliz por Kasumi... se que será muy
feliz con el Dr. Tofu y el con ella...- y sonrío. Luego
volvió a recogerlo entre sus brazos y su rostro se
entristeció -Espero que la próxima boda de una Tendo sea
algo tan dichoso como esto...- se dijo así misma y abrazó al
animalito fuertemente mientras una lágrima escurría por su
mejilla. P-chan entendió claramente a quien se refería
su amada Akane, sus ojitos se entristecieron y saltó de los
brazos de ella escapando por la ventana -P-chan!!!- exclamó
sorprendida pero el cerdito ya había huído.
Ranma
estaba acostado sobre el techo de la casa, ese se había
convertido en su lugar favorito cuando quería estar solo y
pensar. Tenía los brazos y piernas extendidas y sobre
su estómago, un largo y frondoso mechón de cabello liso y
negro. Ranma lo había conservado sin que Akane lo
supiera, era el mechón de cabello que Ryoga le había cortado
sin querer hacía ya mucho tiempo, justamente el día en que
Ryoga se enteró de su maldición peleando con el en el
zoológico de Nerima.
No
sabía porque lo había conservado, tal vez por la inseguridad
que le hacía sentir Akane con respecto a sus
sentimientos. El no lo quería reconocer, pero realmente
se había enamorado de esa chica ordinaria, antipática,
pésima nadadora y cocinera... había encontrado en ella
alguien que lo aceptaba tal como era, que no dudaba ni un
minuto en arriesgarse por salvarle la vida, que se preocupaba
por el, que lo ayudaba, que se veía muy linda cuando
sonreía, que a su manera lo comprendía, que no se había
dejado crecer nuevamente el cabello... bueno, conociento a
Akane no creía que ella lo hubiera hecho por el, pero igual,
le llamaba la atención ... pero, ¿ella lo amaba?.
A
el siempre le había parecido que Akane le correspondía, pero
era muy dificíl estar completamente seguro... ¿estaría
equivocado?, ¿acaso Akane se comportaba así con el solo
porque le tenía una gran estima?. El había intentado
acercársele, pero había sido una tarea titánica, era muy
complicado llegar al corazón de Akane, sus actitudes ariscas,
su tendencia de arreglar cualquier malentendido a punta de
golpes y la desconfianza que ella le tenía, y para colmo, la
perseguidera de sus otras prometidas, hacían que cualquier
intento fallara. Además, aunque tenía una
personalidad magnética para las chicas, realmente su
experiencia con ellas era nula... Akane era la primera que
había logrado llegar a el y eso lo ponía nervioso...
Ranma
suspiró, se incorporó, cruzó sus piernas y empezó a
juguetear con el mechón de cabello -hmmm, ¿por qué todo
tiene que sen tan complicado?- murmuró -bueno- exclamó en
voz alta -será mejor no pensar en esto ahora... tengo que
arreglar todo para esta noche. Enrrolló suavemente el
mechón y lo guardó en su bolsillo.
-Nabiki!!!!-
gritó Ranma al entrar al dojou por la ventana de su
habitación.
-Aquí Ranma!!!!- respondió ella -en la habitación de
Kasumi!!!-. Ranma caminó hacia allá y la encontró
organizando la habitación.
-Y Kasumi?- preguntó al entrar
- Ha salido al salón de belleza...- respondió Nabiki -y bien
mi querido Ranma, ¿en qué te puedo ayudar?-.
Ranma se recostó al marco de la puerta, cruzó sus brazos y
los colocó detrás de su cabeza, cruzando también sus
piernas y mirando hacia arriba dijo -Está bien Nabiki, te
pagaré los 5.000 yens...-
- Oh mi estimado Ranma!!!- exclamó jubilosa ella -No pensé
que fueras a tomar esa opción- y le sonrió pícaramente.
Ramna la miró con desdén y le gritó -Te lo dije y te lo
repito, jamás haré eso para ti!!!!, mi hombría está
primero!!!!-
-No te exaltes mi querido Ranma!!!- respondió suavemente ella
-Me encargaré de todo esta noche, puedes estar tranquilo...-
-Eso espero...- susurró con desgano y salió de la
habitación.
La
boda no iba a ser un evento desapercibido. Iban a asitir
muchísimos invitados. Familiares, amigos de la pareja, amigos
de la familia, parientes lejanos, nadie se había quedado por
fuera.
En
el Neko Hanten, Shampoo y la bisabuela trabajaban arduamente
en la preparación de los platos que se servirían esa
noche. Ukyo por su parte se había comprometido con los
bocadillos, botanas y pasabocas, debía preparar cientos de
ellos. En el Dojo Tendo todo era una actividad febril,
la mamá del Dr. Tofu se había apersonado de organizar donde
estarían los invitados, donde la familia de la pareja, etc...
En ese momento Ranma pasó frente a ella.
-Jovencito!!!!- exlamó la anciana al verlo -Ve donde mi hijo
y asegúrate de que se esté alistando!!!, no sea que el muy
tonto esté distraído y la boda será dentro de una horas...-
-Si.. si señora- respondió cortésmente y salió con
rumbo al consultorio del doctor.
EN
LA CALLE
-Ya
es mediodía...- se dijo así mismo Ranma-Es mejor que me
apresure -debo traer al Dr. Tofu... papá y mamá aun no han
regresado así que tendré que comprar el presente de bodas...
y aun no sé que ponerme para esta noche.... vaya, que lío es
una boda...- suspiró profundamente y apresuró el paso.
CONSULTORIO
DEL DR. TOFU
Al
llegar corrió suavemente la puerta y llamó -Dr. Tofu,
¿está aquí?... Dr. Tofu, soy Ranma, su anciana madre me ha
enviado a buscarle.... - caminaba por todos lados pero no lo
encontraba -Dr. Tofu, ¿dónde está?... ¿Dr. Tofu?.- hasta
que por fin escuchó una voz.
-Eh...
aquí Ranma!!!!-. Era el Dr. Tofu. Ranma caminó hacia
el y lo encontró vestido como un día corriente, con sus
lentes nublados y jugando nerviosamente con su esqueleto
Betty.
-Dr.
Tofu!!!, la boda será dentro de pocas horas!!!- exclamó
Ranma enojado. De inmediato dejó de jugar y sus lentes se
despejaron.
-Tienes razón- balbuceó -debo controlarme... he soñado con
este día desde hace mucho tiempo y no voy a permitir que nada
los arruine ...-
-Dr, Tofu, no es sólo por usted, sino también por el bien de
sus pacientes, más vale que se controle...- le reprochó
Ranma.
-Si...- respondió el doctor pensativo -Si pude controlarme en
esa ocasión, puedo hacerlo ahora también y podré hacerlo
siempre...-.
Kasumi
había llegado por accidente. Genma estaba trabajando
como asistente del Dr. Tofu cuando Nodoka regresó. El tuvo
que partir con ella y el doctor se había vuelto a quedar
solo. Justamente el último día en que Genma trabajaba
llegó Kasumi.
-Buenas
tardes Dr. Tofu - saludó Kasumi sonriente -aquí le traigo
unas galletas que hice especialmente para usted y además, le
traje este libro sobre medicina china que compré hace poco en
la librería-. Inmediatamente al doctor se le nublaron
los lentes y empezó a comportarse como siempre, ya estaba por
coger a su esqueleto para salir a dar vueltas por Nerima con
este a sus espaldas cuando Genma lo detuvo secamente
arrojándole un balde de agua fría al rostro.
El
Dr. Tofu cayó sentado, sacudió fuertemente su cabeza
tratando de recuperarse y se quedó mirando a Genma sin
entender lo que había sucedido y ante la mirada atónita de
Kasumi.
-Sabe
doctor- dijo Genma ayudándolo a ponerse de pie -creo que
Kasumi es la persona ideal para reemplazarme-.
-¿Qué?- exclamaron ambos a unísono con sus ojos abiertos de
par en par.
-Claro!!!- continuó Genma -Kasumi es una chica muy amable, le
gusta leer sus libros de medicina china y además es muy
atenta con las personas, quien mejor que ella para
reemplazarme, además...- y le dirigió una mirada pícara al
Dr. Tofu -no creo que le desagrade trabajar con ella, ¿cierto
doctor?- y esbozó una gran sonrisa que terminó
convirtiéndose en una estruendosa carcajada.
-Pe...
pero... yo... - tartamudeaba el Dr. Tofu sin atreverse a mirar
a Kasumi
-Creo que es una gran idea- dijo Kasumi -puedo venir todas las
tardes y ser su asistente... creo que nos llevaríamos muy
bien...- y volvió a sonreír angelicalmente.
-Entonces que así sea!!!- exclamó Genma sonriente.
-Yo.. te agradezco mucho Kasumi- dijo el Dr. Tofu mirando el
piso y jugando nerviosamente los dedos huesudos de Betty, pero
esta vez no se le nublaron los lentes ni hizo disparates.
Kasumi
no lo iba a negar. Ella siempre le había parecido muy
gracioso el comportamiento del doctor, la hacía reír pero
nunca había pensando en algo más de allí. Fue hasta cuando
Akane mencionó que él sólo se comportaba así de extraño
cuando ella llegaba, que puso su atención en el.
También recordaba el comportamiento de la madre del Dr. Tofu
cuando fue a visitarlo, actuaba como si supiera algo que ella,
Kasumi, desconocía.
Al
principio no fue fácil. El Dr. Tofu asumía esos
comportamientos tan peculiares todas las tardes que llegaba,
al punto que sus pacientes preferían hacer fila en las
mañanas antes que arriesgarse yendo después de mediodía.
Una
noche, al regresar del consultorio, subió a la habitación de
los Saotome y tocó suavemente la puerta.
-¿Tío Genma, estás ahí?- llamó Kasumi.
-Aquí estoy hija- respondió Genma corriendo la puerta -dime,
¿qué sucede?-.
Kasumi bajó la mirada y dijo -tío Genma... creo que no está
resultando...- y rompió a llorar -los pacientes del Dr. Tofu
no van en las tardes, dicen que es muy peligroso para sus
vidas... creo que le estoy haciendo daño al Dr. Tofu, lo
mejor es que renuncie ...-
-Kasumi, no llorés más- respondió secamente Genma -mañana
resolveremos este problema y puedes estar tranquila, yo sé
que eres una gran asistente...-.
Kasumi se secó las lágrimas y sonrió -gracias tío
Genma...- y se retiró a su habitación.
-Este Dr. Tofu si que es un traste- se dijo Genma así mismo
-creo que es algo que debo dejar listo antes de irme con
Nodoka ...- y cerró la puerta de la habitación.
Muy
temprano se levantó Genma, se puso su traje de entrenamiento
y partió directo al consultorio del Dr. Tofu. Cuando
llegó lo encontró con escoba en mano barriendo la entrada
del mismo.
-Sr.
Saotome- exclamó alegremente el médico al verlo -que
sorpresa!!!, nunca lo había visto tan temprano en mi
consultorio!!!-.
-Necesitaba hablar con usted- dijo seriamente Genma. El
doctor lo miró sin entenderlo y dijo -Si, claro, pase, le
invito a una taza de te... - y ambos entraron.
-Cuénteme
Sr. Saotome, ¿qué sucede?-. dijo el doctor al servirle una
taza del te que recién había preparado.
-Es sobre usted y Kasumi- respondió Genma. El Dr. Tofu
lo miró boquiabierto y dijo -¿sucede algo con la srta.
Kasumi?-
-Es más bien con usted y sus extraños comportamientos ...
Dr. Tofu debe aprender a controlarse cuando ella está
aquí!!!- le reprendió duramente Genma. El Dr. Tofu
bajó la mirada y no respondió, Genma continuó -Kasumi cree
que ha sido un gran error venir a ayudarle en las tardes, sus
pacientes no vienen cuando ella está y cree que lo está
perjudicando y es usted quien tiene la culpa de todo
esto!!!!-. El Dr. Tofu sin mirarlo a los ojos dio un
largo suspiro y tomó un sorbo de su te.
-Dr.
Tofu... Dr. Tofu... Dro Tofuuuuuu!!!!!- gritó Ranma
sacudiéndolo con fuerza -¿qué se supone que hace?-
-Eh... ah- reaccionó el Dr. Tofu como si despertara de un
sueño -ehhh Ranma... si.... ya es hora de cambiar muchas
cosas...-. Se levantó de la silla, tomó a Betty, la
colocó en su puesto y se dirigió hacia su habitación.
Ranma se dejó caer en el sillón mientras suspirada
malhumorado -que día!!!...-.
EN
EL SALÓN DE BELLEZA...
-¿Akane
qué te parece este color de labios?- preguntó Kasumi
mientras veía en el espejo que sostenía la
maquilladora. Akane miraba distraídamente hacia la
calle.
-Eh... ah...- volvió la mirada hacia su hermana -creo que
está muy pálido...-
-¿Tu lo crees?- respondió Kasumi detallándose en el espejo
-hmmmm tal vez tengas razón...- y la señorita del maquillaje
empezó nuevamente su rutina.
Akane
no quería ir, pero Kasumi le había insistido a que la
acompañara a arreglarse el cabello, las uñas y a
maquillarse, asi que no le quedó más que acceder.
Mientras la señorita del maquillaje volvía a su trabajo,
Akane volvió la vista a la calle, en esas vio una pareja de
jóvenes que pasaban tomados de las manos y dándose besos,
ellas los siguió con la mirada llena de curiosidad e
inmediatamente vino a su memoria la visita de Ranma a su
habitación en la mañana.
-Ranma...- susurró suavemente.
Si,
al principio lo detestaba... recordaba cuando llegó al dojou
por primera vez convertido en chica, lo había tratado
bien pero luego, cuando se dio cuenta de que no había sido
sincero, cuando se lo tropezó en el baño, cuando empezó a
burlarse de su cuerpo -Ahhhh!!!, que rabia!!! - se dijo así
misma mientras apretaba los puños, pero ya había pasado
mucho tiempo desde hacía eso y además, habían sucedido
muchas cosas. -Ranma...- volvió a susurrar.
Akane
había reconocido para si misma que le agradaba y que no le
molestaba en lo absoluto la idea de ser su prometida, o por lo
menos, la oficial. Para ella las cosas eran mucho más
complicadas... tenía mucho miedo, miedo de demostrar
debilidad si reconocía que un chico le movía el piso;
además, sus experiencias con los muchachos no habían sido
las mejores al punto que había llegado a detestarlos... pero
de una forma u otra, Ranma había llegado a ella como ningún
otro había llegado.
Ranma
se preocupaba, también se había sacrificado por ella...
tenía que reconocer que detrás de todos los maltratos que el
pobre había recibido de su parte, él no perdía oportunidad
para recordarle a ella y a los otros que era su prometida y
que la defendería a toda costa. Por otro lado, también
había visto el lado amable de Ranma y cuando él se
comportaba así, volvían sus temores y con ellos, su
comportamiento agresivo con él. Además, la presencia de sus
otras prometidas día y noche persiguiéndolo tampoco era algo
agradable.
-Ellas
se ven más femeninas - se dijo así misma -Basta con ver a
Shampoo o a Kodachi...- y suspiró fuertemente -además irán
a la boda... ya me las imagino persiguiéndolo...-.
Ella
lo había intentado, pero se sentía un poco torpe y fuera de
sí misma. Akane sacudió la cabeza tratando de alejar
esas ideas y se volvió a concentrar en Ranma. Cuando
él la abrazaba era algo especial, no importaba si
estaba convertido en chica, la fuerza con que lo hacía, la
calidez de su cuerpo, el sentirse cerca de él, eran cosas que
le hacían flaquear las rodillas. No lo negaba, le gustaba
el hecho de sentirse protegida.
Akane
salió de sus pensamientos y miró a Kasumi quien la veía
fijamente.
-Hermana, que bonita te vez!!!- exclamó Akane
-Akane- dijo Kasumi -No tienes porque sentirte menos mujer
delante de Shampoo y de las otras chicas que buscan a Ranma,
lo importante es que tu seas tu-.
Akane
se sorprendió al escuchar esas palabras, no se había
percatado que Kasumi la había estado escuchando y se
apresuró a responderle. -No Kasumi, yo no me siento menos que
ellas... sólo que pienso que Ranma tal vez quiera por
prometida a una chica como Shampoo y yo no puedo, no soy
así..-
-Akane-
volvió a decir Kasumi mientras le sonreía -pienso que debes
darle una oportunidad a Ranma, tal vez eso es lo que él busca
y tu se lo has negado. Te aseguro que si lo intentas,
las cosas podrían ser muy diferentes...-. Akane se
quedó sin palabras y mirándola fijamente
mientras que Kasumi le devolvió la atención a la
maquilladora.
-Darle una oportunidad....- susurró Akane.
EN
LA CALLE
Ranma
había salido del consultorio y se dirigió a un centro
comercial cercano, después de todo, Nodoka y Genma aun no
aparecían y debía comprar el regalo de bodas. Iba
caminando mirando distraídamente la mercancía de cada
almacén cuando sus ojos se posaron sobre un sencillo y
antiguo anillo de plata y recordó las palabras de Akane
"mira, que bonito!!!, se ve tan antiguo, ahhh quien sabe
que historia habrá detrás de este anillo".
Habían
ido justamente a ese mismo centro comercial hacía un par de
meses y ella había quedado encantada con esa prenda.
Ranma tocó sus bolsillos -hmmm quedaré algo justo...- se
dijo así mismo y siguió observando la joya -tendría que
acceder a las peticiones de Nabiki- volvió a susurrar y lo
siguió pensando largo rato hasta que decidió comprarlo. -Bueno-
dijo suspirando hondamente -después de todo habrá la
ocasión para entregárselo...-. Cuando la dependienta se lo
entregó, Ranma lo apretó con fuerza y lo guardó
cuidadosamente en su bolsillo. Pasos más adelantes
encontró el regalo perfecto para Kasumi y el Dr. Tofu y
regresó rápidamente al Dojo, la boda sería en menos de una
hora.
CONSULTORIO
DEL DR. TOFU
El
Dr. Tofu se había encerrado en su habitación desde que Ranma
se marchó y a su mente regresó la conversación que había
tenido con Genma esa mañana...
Volvió
a tomar otro sobro de su té mientras meditaba las palabras de
Genma.
-Dr Tofu, tiene que reaccionar!!!- exclamó Genma golpeando
con fuerza la mesa -No sólo está perdiendo a sus
pacientes...- y se volvió a sentar retomado su tono sereno -sino
también está perdiendo a alguien muy importante...- y bebió
otro sorbo de su té.
-Lo sé señor Saotome- respondió el doctor calmadamente con
su mirada clavada en la mesita -es algo que debo remediar...-
y volvió a beber otro trago.
Justo
esa noche el Dr. Tofu se dirigió al Dojou Tendo y en reunión
familiar solicitó la mano de Kasumi por esposa. En
medio de un casi infarto de Soun, Nabiki tratando de
reanimarlo, Ranma y Akane con los ojos desorbitados de la
sorpresa, el maestro Happosai boquiabierto con toda su
colección regada en el piso, Genma convertido en panda
sosteniendo un letrero inteligible, el Dr. Tofu jugaba
nerviosamente con sus dedos.
Kasumi
lo miró con ternura, se levantó y se dirigió hacia el,
todos clavaron su mirada de expectativa en ella, Kasumi se
acercó y se sentó frente a él, tomó sus manos y le dijo
-Por supuesto que acepto Dr. Tofu- le sonrió y lo besó con
la misma pasión con que tantas veces lo había soñado.
EN
EL SALÓN DE BELLEZA...
-Akane...
Akane... - dijo Kasumi -Ya es hora de irnos...-
-Eh.. ahh- exclamó Akane desorientada saliendo de sus
pensamientos -ahhh, si hermana...- y se quedó sorprendida al
verla -Te ves muy linda, serás una novia muy bonita!!!!- y le
sonrió.
-Oh, que cosas dices- respondió sonrojada Kasumi -vamos, es
hora de regresar a casa..- y ambas salieron del salón de
belleza en dirección al Dojou Tendo.
CAMINO
A CASA...
-Has
pensando en mis palabras, Akane?- preguntó Kasumi
mientras caminaban
-Darle una oportunidad a Ranma...- musitó Akane
-Ranma es un buen chico Akane, cambia tu actitud con él y
verás como las cosas pueden marchar mejor...- y le sonrió
sin mirarla. Akane no respondió y siguieron caminando,
Kasumi volvió sus pensamientos en la boda...
EN
EL DOJOU TENDO
El
Dr. Tofu había llegado. Desde un principio, Kasumi y él
habían decidido que la boda se llevaría a cabo allí y que
se casarían a través del ritual shinto (boda japonesa
tradicional), además, nadie quedaría por fuera de la
celebración, así que habían distribuido muchas invitaciones
y esperaban muchísimos invitados.
La
mamá del Dr. Tofu se había mudado al dojou para estar
pendientes de los preparativos, al fin y al cabo, él era su
único hijo y todo debía salir perfecto. Después de la boda,
habían acordado que vivirían en el consultorio y además
Kasumi sería su ayudante a la hora de atender a sus
pacientes. Gracias al cielo, pensaban todos, que Nodoka
vivía con ellos y Akane no se encargaría de la cocina.
Cuando
Ranma regresó al dojou, ya sus padres habían llegado.
-Ranma, hijo!!!- exclamó Nodoka al verlo -¿por qué aun no
estás listo para la ocasión?
-Mamá...- respondió sorprendido Ranma -No sabía que ya habían
regresado...-
Nodoka le sonrió y lo abrazó con ternura -vamos cariño- le
dijo -debes estar listo- y ambos caminaron hacia la
habitación de él.
Akane había visto llegar a Ranma, caminó hacia el pero
Nodoka se le adelantó, retrocedió y regresó a su
habitación.
Los
invitados comenzaron a llegar. Ya Shampoo y la bisabuela
habían dejado todo listo en la cocina, al igual que Ukyo.
Kodachi, Kuno y el director de la escuela habían llegado en
un carruaje conducido por Sasuke, Kodachi había llegado
vestida de novia, se había prometido firmemente que esa noche
se comprometería con su amado Ranma y sería por fin su
única prometida. Kuno había traído sendos ramos de
rosas rojas, pensaba, si todo el mundo está invitado,
también estaría allí cabellos de fuego... y así uno tras
otro, Mousse, Ryoga y demás amigos y conocidos de China y
Japón...
La
boda dio inicio. Las ofrendas, las velas y las flores
estaban colocadas en el altar. Los invitados ya había
ingresado, siguieron los familiares de la pareja y finalmente
los novios. Kasumi lucía un hermoso kimono blanco con
una delicada capucha del mismo color sobre su cabeza. El
Dr. Tofu lucía impecable y sobre todo, muy sereno, había
logrado, con mucho esfuerzo, superar el temor que le producía
estar cerca de ella. Seguidamente entró el sacerdote
que llevaría a cabo el oficio.
Los
novios intercambiaron sus juzus (rosarios) y los anillos.
Llegó el momento máximo de la boda y los novios procedieron
a tomar sake para sellar su unión. Era el ritual de san
san kudo (tres tres nueve). Allí manifestaron su deseo
de máxima felicidad y enterna unión. Ellos fueron
tomando cada una de las sakazuki (tacitas), la grande, la
mediana y la pequeña, que estaban superpuestas una sobre
otra, y bebieron de ellas de acuerdo al orden que
correspondía.
Terminado
el ritual, Kasumi y el Dr. Tofu expresaron sus palabras de
juramento y por último, el sacerdote finalizó con sus
palabras y dio por terminada la ceremonia. Ahora ya era
un hecho, Kasumi y el Dr. Tofu eran marido y mujer.
El
hirou no gui no se hizo esperar y la celebración
comenzó. Familiares, amigos, todos estaban allí.
Habían juegos artificiales, música oriental y occidental
amenizaban la velada. Los meseros iban y venían
atendiendo a los invitados y Kasumi sonreía sin parar, la
llenaba de felicidad saber que estaría con él por el resto
de su vida.
Kuno
no había dejado de detallar ni por un segundo a todas las
chicas que estaban allí. En esas vio a Nabiki y se
dirigió hacia ella.
-Nabiki Tendo, ¿dónde está la chica cabellos de fuego?-
preguntó autoritario
-Oh lo lamento mucho Kuno - respondió ella -la chica de la
trenza dijo que no podía venir, que estas cosas la ponían
muy triste y ella no quería estarlo...- y le sonrió -pero
por ¥1.000 yens le entregaría ese hermoso ramo de rosas que
llevas en las manos...-
-Nabiki Tendo!!!!- gritó enojado Kuno.
Desde
el otro lado del recinto, Shampoo estaba sentada al lado de la
bisabuela y miraba hacia todos lados.
-Bisabuela, ¿no lo has visto?- preguntó impaciente
-Lo vi en la ceremonia, pero cuando empezó la fiesta no lo vi
más...- respondió ella entre bocados de un rico postre que
habían servido.
-Oh Ranma, ¿dónde estarás?- dijo Shampoo sin dejar de
buscarlo con la mirada -es una ocasión tan romántica para
que pruebes estos tallarines especiales que te preparé
sazonados con hongos que dominan la voluntad...- y se levantó
de la silla y empezó a recorrer lentamente el lugar
buscándolo.
Por
su parte, Kodachi vestida de novia llevaba un cesto en las
manos del cual sacaba pétalos de rosas negras que iba
arrojando a su paso mientras gritaba -Ranma!!!!...
Ranma!!!!... Ranma mi amor!!!!, ven a mi brazos!!!.. ja ja
ja!!!... -. Todos los invitados la miraban con los ojos
desorbitados escuchando su estruendosa risa. -Ranma mi
amor..- continuó ella -que mejor que una boda para que
declaramos al mundo lo mucho que nos amamos... ja ja ja ... oh
Ranma mi cielo, ¿dónde estás?-
-Definitivamente
esta mujer si está loca- dijo Ukyo al acercársele a Nabiki
-pobre Ran-chan si se llegara a casar con una mujer como
ella...-
-Ranma es un chico muy popular - se limitó a responderle
entre risas
-y... ¿has visto a Ranma?- le preguntó Ukyo como quien no
quiere la cosa
-¿Ranma?- se quedó Nabiki pensativa mientras se tocaba
la barbilla -hmmmm, si... no?... no lo recuerdo, pero 1.000
yens me refrescarían la memoria - y le sonrió
-Hmmm Nabiki - murmuró molesta Ukyo mientras sacaba el dinero
de su cartera -y esas rosas?- le preguntó mientras se lo
entregaba
-Oh!- exclamó Nabiki -con un recado que debo entregar y le
recibió el dinero -clarooo, ya lo recuerdo, vi salir al tío
Genma a comprar más fuegos artificiales y me pareció ver que
Ranma iba con él... fue hace poco, si te apresuras, tal vez
los alcances...-
-Gracias Nabiki!!!- exclamó feliz Ukyo y salió precipitada
del dojou pensando en todas las cosas románticas que le
diría cuando lo viera.
-Nabiki,
¿qué estás haciendo?- le preguntaron preocupadas sus amigas
-Oh chicas tranquilas- respondió ella pícaramente
-sencillamente cumpliendo un trato y ganando un poco de dinero
extra...- y les mostró la lengua.
En
esas vio a Ryoga que estaba elegantemente vestido con su
pañuelo amarillo de manchas negras anudado sobre su
cabeza. Sostenía nerviosamente un ramo de flores en
sus manos mientras que miraba por todo el recinto como si
buscara a alguien.
-Ryoga,
qué haces?- le preguntó Nabiki.
-Eh... yo???-tartamudeó Ryoga -sólo busco a Akane... tu.. tu
la has visto?...-
-Akane?...- respondió dudosa -hmm, ahora que lo
mencionas me dijo que iba a darse una deliciosa ducha,
que iba a buscar a su cerdito P-chan para bañarse con el...
si subes, es probable que la encuentres allí...- y le sonrió
ampliamente.
El
rostro de Ryoga se puso colorado y la temperatura de su
cuerpo aumentó y comenzó a escapar vapor de su cuellos
mientras que hacía picadillo el ramo de flores.
-Akane... piensa darse un baño con P-chan... es extraño,
pero está sola, es el momento para declararme- imágenes
atravesaron su mente que lo hicieron sonreír y salió
disparado como una bala hacia el baño de los Tendo.
Ryoga
subió a prisa las escaleras con tan mala suerte que se
resbaló, perdió el equilibrio y rodó cuesta abajo
estrellándose con un mesero que llevaba en su bandeja una
jarra con agua fría. El mesero hizo todas las
marionetas posibles para evitar que se le cayera, pero no pudo
y todo el contenido de la jarra cayó sobre Ryoga. - Quiiicc
Quiiicc Quiiiicc!!!!...- chillaba desesperadamente el cerdito
tratando de salir de debajo del del mesero que se había
caído y se había desmayado por el golpe.
Mientras
tanto, Mousse corría detrás de Shampoo gritando su nombre a
todo pulmón -Shampooo!!!!... Shampooo!!!-.
-Ya te dije que me dejarás en paz!!!- le gritó ella enojada
-este es un día muy especial y quiero pasarla con Ranma!!!-
-Arghhhh!!!- exclamó fuera de si -Ranma, siempre Ranma,
porqué me haces eso Shampoo???-.
La
chica frenó en seco, se dio la vuelta y lo enfrentó.
-Cuantas veces te he dicho que no me interesas Mousse!!!-,
pero el aprovechó y sacó de las mangas de su traje un ramo
de girasoles y se lo ofreció. Shampoo estaba a punto de
hacerlo picadillo cuando Mousse sacudió las flores y estas
expulsaron una nube de polvo en su cara, Shampoo quedó
atontada y se desmayó. -Son polvos para dormir...- dijo
mientras la sostenía -Acepto que no quieras estar conmigo
esta noche, pero no voy a dejar que la pases con Ranma- y
cargándola se la llevó de vuelta al Neko Hanten.
Ranma
sabía que esa noche se podía convertir en una pesadilla y
por eso había tomado las precauciones del caso. Había
salido sigilosamente sin que nadie lo notara, mucho antes de
que terminara la ceremonia. Akane fue la única que lo
vio escabullirse, se preguntó a donde iría y por eso lo
había seguido.
Con
mucho esfuerzo, el kimono no la dejaba moverse con facilidad,
Akane había logrado subirse al techo de la casa. -Hmmm, con
que aquí estás...- exclamó triunfante al verlo acostado
sobre el tejado.
Ranma
dio un salto sorprendido -Qué... qué haces tu aquí???-
tartamudeó al verla.
-Tu qué haces aquí?- se limitó a responderle ella.
-Fue Nabiki, verdad?- exclamó enojado
-Nabiki???- preguntó extrañada -y ella qué tiene que ver en
esto???-.
Ranma
recuperó la calma y volvió a acomodarse. -Hice un negocio
con ella...- se limitó a responderle.
-Tu????- exclamó con los ojos desorbitados -haciendo negocios
con la usurera de mi hermana???-.
-Era eso o tener que soportarlas a ellas y a los admiradores
de la chica pelirroja toda la noche...- respondió Ranma
desganadamente.
-Ahhh vayaaa...- dijo Akane mientras se sentaba a su lado -y
se puede saber cuánto te cobró?-.
-¥5.000 yens...- respondió el
-¥5.000 yens????- gritó ella
-Prefiero pagarle a tener que posarle para unas fotos
convertido en chica y luciendo ropa interior.. mi hombría
está primero!!!!- exclamó enojado -y a todas estas- dijo
retomando la compostura -tu qué haces aquí???.. cómo me
encontraste???-.
-Ehhh... yoo???... ahhh...- vaciló Akane desviando la mirada
-Akane???- dijo Ranma mirándola fijamente
-Es una noche hermosa...- respondió ella sonriente sin
mirarlo -sabes???, me gustan las noches de luna llena... es
enorme... es inmensa... subí hasta aquí para ver la luna,
parece un gran queso en el cielo... -
-Vaya que eres extraña Akane...- dijo Ranma acomodándose
nuevamente.
Akane
apretó sus puños y tomando un poco de aire dijo -Sabes...- y
volteó a mirarlo -Te ves muy bien con ese traje chino... de
hecho... me gusta mucho verte vestido con toda esa ropa china
que usas...-.
Por
la cabeza de Ranma pasaron un millón de respuestas pero sólo
atinó a decirlo -Gracias Akane...- sin salir de su sorpresa,
la miró fijamente con cara de incomprensión y le preguntó
-te sientes bien???-
-Bueno, ya me voy...- respondió ella ignorando la pregunta y
se incorporó para levantarse.
-No!!!- exclamó Ranma -No te vayas... no quiero que te
vayas...-. Ranma se sentó y Akane se acomodó a su
lado.
-Tu también te ves muy bonita con ese kimono...- comentó
suavemente sin mirarla.
-Gracias...- respondió ella nerviosa mirándolo a los ojos.
En
su mente Akane sentía la presión, era ahora o nunca.
Apretó lo puños fuertemente, tomó aire, enfrentó su mirada
y le dijo suavemente -Ranma... perdóname....-.
Ranma no quitaba su cara de sorpresa e incomprensión -Akane,
qué sucede???- preguntó confundido.
Ella
lo miró con tristeza y le dijo -sé que me he equivocado
contigo, que he desconfiado de ti, que he sido muy agresiva,
pero todo es porque...-, en ese momento Ranma la tomó por los
brazos y la jaló hacia su cuerpo, la miró con ternura y
antes que ella pudiera terminar, la besó.
Akane
quedó en shock, no esperaba esa reacción de Ranma y de golpe
todos los momentos románticos que había vivido con el
pasaron en cámara rápida dentro de su cabeza, deteniéndose
en uno, en ese momento. Akane cerró los ojos y se dejó
llevar por la calidez de su aliento, la tibieza de sus labios,
su lengua juguetona, la fuerza que le imprimía, era mucho
más de lo que ella esperaba, se abrazaron fuertemente y
continuaron en ese beso, todos los besos que se habían
negado.
Ranma
y Akane aun continuaban abrazados fuertemente.
Lentamente fueron separándose. Ranma la miró con ternura y
le susurró -te amo Akane Tendo-, Akane sonrió y le
respondió dulcemente -te amo Ranma Saotome-.
Ambos
se levantaron y bajaron del tejado de regreso a la
fiesta. Se tomaron fuertemente de las manos y entraron
al salón ante la mirada atónita de todos los que allí se
encontraban, incluyendo las y los admiradores de cada uno de
ellos que peleaban con Nabiki por haberlos engañado.
-Vaya...-
dijo Kasumi al verlos -creo que Akane realmente me
escuchó...- y sonrió
-Qué???... de qué hablas???- preguntó el Dr. Tofu
desconcertado.
Kasumi
volvió su mirada al doctor y le dijo -Que esto es
sencillamente maravilloso...- y lo abrazó -superar nuestros
temores, reconocer que nos hemos equivocado, enfrentarlos,
para darnos cuenta de las maravillosas cosas de las que nos
hemos estado perdiendo...- y le dio un tierno beso al cual el
Dr. Tofu correspondió con vehemencia.
FIN
Fanfic
"La Boda", propiedad intelectual de Lucy
Saotome (Tania
Lucía Cobos). Agosto - octubre 2005.
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"Siete años, siete historias. Fanfictions basados en la serie
de televisión Ranma 1/2" en
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Ranma
½ propiedad intelectual de Rumiko Takahashi.
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